miércoles, 24 de octubre de 2012


LA VIDA DIARIA DE LA TRIBU ZOE (UN MUNDO PERDIDO)

En esta comunidad comienza su día normal a las 8 a.m. como todos yéndose a trabajar solo que aquí van  en grupo de 15 personas y son los padres de familia van a cazar monos y se ayudan mutuamente.


 Estas personas no necesitan de un teléfono móvil ya que ello se comunica por medio de sus voces que hacen sonidos extraños la famosa llamada de la selva y  ellos también tienen la necesidad de comunicarse.

Aquí todos enseñan y todos aprenden.
En esta comunidad aman la sobremesa y la comida en familia es una gran diferencia a nosotros ya algunas veces no tenemos el tiempo para comer con toda la familia por sus diferentes actividades y horarios.

Lo sorprendente de los ZOE es la sobrevivencia y sin dañar a la naturaleza ya que la mayoría de la humanidad se está olvidando de esto además no existe malicia ni morbosidad ya que en ciertas partes el mundo existen acosadores, violadores y muchas otras cosas más y en esta comunidad no existe eso; si no ayudarse entre sí y preocuparse por la intemperie del tiempo convidar un techo aunque no sean de la familia.

El medio natural donde viven lo respetan en una forma inmemorable ya que es el medio que los mantiene vivos. Los recursos naturales son escasos y lo saben bien.

Los zoe también tiene fiestas y estas son para agradecer a la vida de la riqueza natural en temporadas de ciertas frutas preparan pastas que para ellos son deliciosas como nosotros el pastel y con el jugo de las mismas preparan una bebida que dejan fermentar. Al caer el sol empieza la fiesta con una danza de niños y adultos varones en la cual es un rito para sus ancestros y la tierra que los sostiene.

Zoe quiere decir nosotros el pueblo del puturu esta comunidad atraviesan su labio inferior con un cilindro de madera del árbol de puturu  ellos se ven atractivos con esta expansión y también las mujeres lo usa pero otra vanidad de las mujeres de esta comunidad son las plumas del buitre que lo utilizan como adorno para verse más bellas.
En esta comunidad vemos que tiene muchísimas normas y reglas las cuales nunca rompen porque están bien sementadas para vivir en armonía.       
    

jueves, 18 de octubre de 2012



1.      LA ESCUELA Y EDUCACIÓN EN LAS ANTIGUAS CULTURAS ORIENTALES

2.2 ESCUELA Y EDUCACIÓN EN LAS ANTIGUAS CULTURAS ORIENTALES.
Las características más importantes de las antiguas culturas orientales son su organización social, política y religiosa muy diferente de la cultura Occidental, con poderosas clases sociales o castas que monopolizan el poder y el saber. Otra característica es que mediante la primacía del principio de autoridad, reciben, conservan y transmiten el depósito doctrinal. Tienen carácter sacro y una tendencia al misticismo. La educación es patrimonio y privilegio de algunas castas y la mujer está excluida de la instrucción.
INDIA (2000 a.d.C) Nace la cultura hindú, con la llegada de grupos arios (hombres venerables).







Tienen un escaso orden político-social, que está configurado por el espíritu religioso y las castas.  Su sociedad está dividida en cuatro castas: Los brahmanes, los kchatrias, los vaisyas, los sudras y los parias (no tienen condición humana). Las principales formas religiosas son el vedismo, el brahmanismo, el budismo y el jainismo.

Su concepción antropológica y cosmológica, tiene tres condicionantes: la mutación, la multiplicidad y la temporalidad, siendo de gran importancia los conceptos de maya, nirvana, la ley karman, el concepto de samsara, el dharma y también la reencarnación de las almas y la visión pesimista de la existencia humana, con el dolor, razón para la entrada del elemento educativo, ya que el proceso de perfección es clave en la cultura hindú.

La educación es un proceso de perfeccionamiento, de carácter liberador y el educador tiene la función, de provocar un segundo nacimiento o nacimiento espiritual. Este educador se llama Guru y se asimila  a la figura del padre y es preceptor, guía espiritual y consejero. Hay dos tipos de Guru, el que instruye y el que administra la iniciación.

Ser discípulo tiene unas exigencias, no todos pueden serlo, ya que tiene que pertenecer a una de las tres castas superiores, tener buena disposición, preparación, condiciones de naturaleza etc. El vínculo con el maestro se establece con la iniciación, donde se transmite el mantra de viva voz y en sanscrito. Esta etapa de discipulado comprende tres fases: el conocimiento, la reflexión y la meditación.

El fin de la educación aparece diseñado en la literatura hindú, donde nos habla del ideal de varón y el ideal femenino representado por el príncipe Rama y su esposa Sita.

Los contenidos de la formación se toman de un depósito doctrinal de carácter religioso, que es recibido y debe ser transmitido de generación en generación. Son un conjunto de libros sagrados que se dividen en dos grupos: los sruti, que es la revelación primitiva y los smriti, que son el desarrollo del contenido de los sruti. A estos hay que añadir el llamado Sistema de las Diez Ciencias.

El núcleo de la doctrina budista está formado por las cuatro verdades de Buda, cuyo tema central es el dolor y el camino para liberarse de él. Los elementos principales del plan de formación hindú, son: el elemento religioso, el filológico, el histórico-didáctico y el científico.

CHINA (Dos etapas: Pre confuciana (XV al VI a.d.C) y Confuciana).








Se dan diferentes dinastías, siendo las más importantes: Los Chang, que ya utilizaba la escritura, y su estructura social estaba jerarquizada, y los Chou que establecieron un código para la nobleza y otro para la clase popular. Figuras importantes, fueron Confucio, que tenía unas excelente condiciones para la enseñanza y su discípulo Mencio, que desarrolló la obra de su maestro.

La cultura china tenía un fuerte sentido político, administrativo y burocrático, frente al religioso. Se dio un politeísmo jerarquizado, junto al que hay que hacer una referencia al Taoísmo o doctrina de Tao, que era una concepción filosófica-religiosa.

Para Confucio, la educación se inicia en el interior del educando, y ningún maestro puede educar, sino únicamente orientar y estimular la acción del discípulo. La palabra china que designa la educación se compone de dos que significan: enseñar y criar. La educación persigue tres objetivos: uno de carácter ético, otro intelectual y otro biológico. Y esto lo hace en torno a cuatro centros de interés: la vida moral del hombre, la piedad filial, la música, las ceremonias y la necesidad de guerrear. Siendo la más importante la formación moral.

El contenido del plan de formación se estructuraba en las Seis Artes, cuyo objeto era: la formación moral, la formación física y la formación intelectual. Las fuentes fueron un conjunto de libros clásicos chinos que se dividían en Preconfucianos y Confucianos.

A la figura del educador se le llama Ju y tiene cinco rasgos: independencia, apariencia, fuerza de carácter, sentido de responsabilidad y holgura de espíritu y generosidad.

Un buen maestro es el que guía sin arrastrar, exhorta sin sofocar, abre camino sin llevar a la meta y hace que el discípulo piense por sí mismo, evitando los errores de aprender demasiado, aprender demasiado poco, aprender demasiado fácilmente y desanimarse demasiado fácilmente.

EGIPTO (3300 a.d.C al 20 a.d.C)







Hay que destacar seis grandes etapas históricas: Las dinastías Tinitas, origen de la civilización egipcia, la etapa delImperio Antiguo, monarquía absoluta en la que el faraón es el dios-sol. La etapa del Imperio Medio, que es una época feudal, La etapa del Imperio Nuevo, época de esplendor e influencia de la cultura, el periodo Decadente, con las dominación de diferentes pueblos, la etapa del 332 al 20 a.d.C en la que Alejandría es centro cultural del helenismo. En el 30 a.d.C, en el que es provincia del Imperio Romano.

En el plano religioso presenta un carácter politeísta y un poder creador único en la figura de Ptah. En el plano antropológico la naturaleza humana estaba constituida por cuerpo y alma. La parte espiritual no se desarrolla hasta la muerte y está vinculada al más allá, tras pasas por el Tribunal de los Muertos.

La figura del educador es el gobernante que asume y comparte la función educadora con las figuras del faraón, el visir, el sacerdote y el escriba, a demás de los padres.

El contenido del plan de formación y las fuentes, se extraen de un depósito doctrinal de carácter científico-religioso formado por los 42 libros de Thoth, y el más importante es El libro de los muertos.

El proceso de enseñanza, consistía en la copia o dictado, memorización y recitado.

Las instituciones educativas, comenzaban en la familia, para pasar a la escuela en dos niveles: elemental y superior. La escuela se llamaba Casa de instrucción y Casa de los libros, aunque también recibían el nombre de Casas de vida. Esta enseñanza estaba a cargo de los sacerdotes. Importantes también las escuelas de escribas, que eran escuelas superiores.

PUEBLO HEBREO. (2000 a.d.C hasta el siglo I de la era cristiana).







En el plano antropológico, tres puntos son importantes para la educación: el hombre es criatura de Dios a su imagen y semejanza, la realidad del pecado original, y el tema de la libertad. Completado todo ello con la distinción entre carne y espíritu, en el sentido hombre carnal/hombre espiritual, con lo que se persigue la perfección.

La educación es esencialmente religiosa y los dos términos que se utilizan para designarla son: yasar que significa castigar y corregir, y mûsar, que significa castigo, corrección y disciplina. Términos con equivalencia con los vocablos griegos, traducidos como paideueín o yasar, que es la instrucción que realiza el padre con el hijo, y paideia o mûsar, que es la enseñanza que transmite.

El objetivo esencial de la educación es la Santidad y para alcanzarla es necesario cumplir la voluntad de dios expresada en la Promesa.

La educación hebrea toma su contenido para la formación de los libros sagrados o biblia, a estos hay que añadir el Talmud que significa enseñar, cuyo núcleo es la Misná que significa repetición,  junto con la Guemará que es un complemento.

La figura del educador es Dios, que asume la tarea de guiar y educar a su pueblo a través de padres, profetas, sacerdotes, maestros, sabios etc. 

Los primeros años, a cargo de la madre o nodriza, se ocupaba de la educación moral. La madre también se ocupaba de la educación de las hijas.

Al comienzo de la adolescencia, a cargo del padre y su educación se considera uno de los deberes más sagrados. La madre se ocupaba de la educación de las hijas.

Otros educadores fueron,  el sacerdote, que se encargaba de instruir al pueblo, los profetas que eran mensajeros y el rabbí que era un escriba que conservaba las escrituras y se encargaba de enseñarlas y explicarlas al pueblo.

Las instituciones educativas, eran la familiala Sinagoga que era el lugar de culto, de oración, de instrucción y de tribunal; y la Escuela en la que había tres niveles de enseñanza:
Nivel elemental. Niños de 6 ó 7  años, les correspondía la lectura de la Toráh.
Nivel medio. Niños de 16 a 17 años, era equivalente a la enseñanza secundaria y utilizaban la Misná.
Nivel superior. Destinado a la formación de rabinos o escribas y se utilizaba la Midrash


2.3 Homero, representante de la educación griega




Esta unión entre ética y estética está a la base de la idea de la Grecia Clásica, que nos transmite Platón en La República, de que Homero habría sido el educador de toda la Hélade. Hoy nos resulta extraña a la poesía esta función educadora, con componentes principalmente éticos. Y esto, precisamente, porque la unión entre belleza y bien ya nos es ajena.

Sin embargo, en Grecia, esta relación no consiste únicamente en que un argumento moral sea la materia de una tragedia, o de cualquier obra de arte. Más bien se trata de que la norma y la forma del arte se constituyen mutuamente o, incluso, tienen una raíz común. La forma artística está determinada por el ideal ético que pretende encarnar.



El arte, la filosofía, la vida real y la educación








Aquí encontramos la razón por la que, para los griegos, los valores más altos adquieren toda su significación y su fuerza emocional por medio de la obra de arte. Esta fuerza, la única capaz de mover a los hombres, implica la capacidad y la posibilidad de la “construcción del espíritu” (la psicagogia) del que contempla la obra.

Por tanto, sólo el arte posee la condición más importante para la educación: validez universal y capacidad de “construcción espiritual”. Así, el arte, como educador, supera a la vida real, que no proporciona validez universal, y a la filosofía, que no es capaz de psicagogia. Se podría decir, con Aristóteles, que el arte es más filosófico que la vida real, y más real que la reflexión filosófica.

La vida real tiene plenitud de sentido y va construyendo progresivamente el espíritu del que la vive, pero las experiencias individuales no tienen valor universal; se halla envuelta constantemente en sucesos accidentales. La filosofía aspira, en principio a la validez universal, pero sólo es capaz de educar el espíritu de unos pocos, en los que la filosofía se convierte en una experiencia de la vida real.

Los mitos griegos en la educación








Los mitos griegos, de los que Homero es el mayor expositor, tienen siempre esa significación ética, aun cuando no sean empelados a modo de ejemplo o de modelo. Estos mitos, “los hechos de los hombres y de los dioses”, constituyen objetivamente prototipos de acción, los cuales, más que en la narración, se encuentran en los discursos de los personajes de La Iliada o de La Odisea. Discursos que expresan hechos, sí, pero siempre acompañados de elogio o reprobación, según un criterio moral.

Los héroes pertenecen a los dioses











Finalmente, podemos encontrar otra razón nada desdeñable para esta unión entre la estética y la moral en la poesía griega: todo lo que ocurre ha de ser considerado desde el punto de vista humano, pero, también, desde el punto de vista de los dioses. Los dioses siempre estarán interesados en las acciones humanas: dispensan sus favores a unos actores o a otros y todos los hombres los hacen responsables de los bienes y de los males que les acaecen en la vida.

La intervención de los dioses, como voluntades que envuelven a las voluntades humanas, obliga a la consideración de cada una de las acciones en su significación absoluta, es decir, en su conexión con los acontecimientos del resto del Universo. Y nunca se podrán escapar de la comparación con las normas religiosas respecto de la divinidad.

Es por esto que, quizá, la separación entre ética y estética no sea sino un episodio del proceso por el cual “Dios sale del mundo”, primero en la filosofía de Aristóteles y, ya definitivamente, en el cristianismo.


1.6.1 IDEALISMO  
El idealismo trascendental de  Kant (1724-1804), para que el conocimiento es fruto de una síntesis entre lo dado al sujeto cognoscente (un material desordenado y caótico) y lo aportado o "puesto" por ese mismo sujeto en el acto de conocer: ciertos esquemas previos (formas puras a priori), a través de los cuales se organiza y estructura  ese material. La universalidad y necesidad de las leyes que observamos en las matemáticas, la lógica y en la naturaleza provienen de la estructura cognoscitiva del sujeto. Es el sujeto el que impone sus leyes, no la realidad exterior.


1.6.2 EL HISTORICISMO

Se inició en Europa a finales del siglo XIX, alcanzando su madurez en el siglo XX. El Historicismo   se define como toda filosofía que reconozca como objetivo suyo exclusivo y fundamental, la determinación de la naturaleza y validez de los instrumentos del ‘saber histórico’. Concibe al ser esencialmente como un devenir, un proceso temporal, que no puede ser captado por la razón. Concibe el devenir como historia y utiliza más la ciencia del espíritu.
Su tarea consiste en llevar a cabo una teoría de la historia. Esta se propone efectuar una exploración sistemática de los hechos históricos. Los hechos políticos, científicos, técnicos, artísticos, religiosos, etc., pueden ser considerados hechos históricos porque tienen importancia para la vida del hombre.

Características:
*Los objetos del conocimiento histórico tienen un carácter específico que los distingue del conocimiento natural.
* Remontarse del conocimiento histórico a las condiciones que lo hacen posible. 
Categorías Específicas Del Saber Histórico: 
-     Individualidad: (opuesta al carácter ‘genérico’ de la naturaleza)
-     Comprender: operación fundamental
-     Problema De Los Valores: (relación entre el devenir de la historia y los fines o ideales que los hombres tratan de realizar en ella).

CLASES DE HISTORICISMO


• Historicismo Absoluto. 

La idea se desarrolla y determina a través de la historia que es más que manifestaciones pasajeras integradas en el infinito devenir universal. Toda la realidad es histórica, y en especial el hombre que es un ser esencialmente histórico, ya por su movilidad y temporalidad, o ya porque es el único ser que llega a la conciencia del devenir dialéctico de la idea.


• Historicismo Relativista. 

Se fija más en la contraposición entre la naturaleza y espíritu, planteando varias ciencias entre las cuales atribuye a la historia un lugar preferente. Reacciona también contra el positivismo, pero conserva su principio de que sólo existe.



1.6.3 MATERIALISMO




La concepción materialista de la historia
Si el materialismo dialéctico se ha considerado tradicionalmente como la expresión "filosófica" del pensamiento de Marx y Engels, el materialismo histórico, la explicación materialista de la formación y desarrollo de la sociedad, ha sido presentado como la expresión científica de su pensamiento. La sociedad y su historia, al ser concebidas como el resultado de la actividad productiva, práctica, del ser humano, encuentran en tal actividad un elemento objetivo, material, mensurable, del que se pueden extraer leyes tan objetivas como las que puede aspirar a formular cualquier otra ciencia. Resulta significativo, a este respecto, que la actividad intelectual de Marx, después de este hallazgo, que constituye una de sus mayores aportaciones, se haya centrado en el análisis de la actividad productiva del ser humano, ofreciendo como resultado del mismo varias de sus obras más significativas, entre las que se encuentra su obra cumbre: "El Capital".
La concepción materialista de la historia la resume Marx, con estas palabras, en un breve párrafo de la "Contribución a la crítica de la economía política":
"En la producción social de su existencia, los hombres entran en relaciones determinadas, necesarias e independientes de su voluntad, en relaciones de producción que corresponden a un grado determinado de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales.














 El conjunto de estas relaciones constituye la estructura económica de la sociedad, o sea, la base real sobre la cual se alza una superestructura jurídica y política y a la cual corresponden formas determinadas de la conciencia social. En general, el modo de producción de la vida material condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida. No es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino al contrario, su ser social es el que determina su conciencia. En un determinado estadio de su desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existente o, por usar la equivalente expresión jurídica, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se habían movido hasta entonces. De formas de desarrollo que eran las fuerzas productivas, esas relaciones se convierten en trabas de las mismas. Empieza entonces una época de revolución social."
Hasta entonces se había creído que la forma en que se organizaba la producción dependía exclusivamente de la voluntad de los seres humanos, al igual que las formas de organización social y política y, por supuesto, de la conciencia. Marx afirma lo contrario: las relaciones de producción son independientes de la voluntad de los seres humanos, y el modo en que los seres humanos producen la vida material "condiciona el proceso social, político y espiritual de la vida".
Para garantizar su supervivencia, el ser humano ha de conseguir los medios de subsistencia mediante el trabajo, mediante una actividad productiva. Pero el ser humano tiene una existencia social, por lo que su actividad productiva no constituye un acto aislado, sino un acto social, por el que entra en relación con otros seres humanos. Ahora bien, estas relaciones se caracterizan no sólo son por ser necesarias para producir los medios de subsistencia, sino también por ser independientes de la voluntad de quienes entran en relación, estando determinadas por el grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales: la actividad humana (o fuerza de trabajo) y los medios de trabajo (utensilios, herramientas, máquinas, etc.). Las relaciones que se establecen en este proceso son llamadas por Marx relaciones de producción, y constituyen la estructura económica de la sociedad, la base sobre la que se asientan los elementos jurídicos y políticos, así como las formas de la conciencia social.
El conjunto de los elementos relacionados con la producción, así como los elementos socio-políticos e ideológicos, es decir, el conjunto de los elementos que forman parte de una sociedad, en un momento determinado de su desarrollo histórico, constituyen una determinada formación social, una totalidad social concreta, históricamente determinada.



1.7HISTORIA DE LA EDUCACIÓN E HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA. DIFERENCIA  
INTRODUCCIÓN
Por medio de la elaboración de este trabajo queremos llegar a conocer un poco más acerca de la historia y origen de la educación y de la pedagogía.
A lo largo de la investigación, analizaremos cuales fueron los hechos más relevantes que ocurrieron en nuestro pasado, y que de una manera u otra dieron origen a la pedagogía y a la educación. De la misma manera conoceremos como a lo largo del tiempo ha ido evolucionando cada una de estas ramas, hasta llegar a la actualidad. Veremos cada uno de los personajes importantes que participaron en algún momento de la historia de éstas. Estudiaremos fechas para conseguir ubicarnos en un plano existente del momento, pudiendo analizar cómo era la vida, leyes, religión y política del tiempo en el que se desarrolla la historia.
Por otra parte, conoceremos de igual manera la relación que existió y existe en la actualidad entre la pedagogía y la educación, conociendo de esta manera su evolución y acercamiento.
HISTORIA DE LA EDUCACIÓN:








La educación está tan difundida que no falta en ninguna sociedad ni en ningún momento de la historia. En toda sociedad por primitiva que sea, encontramos que el hombre se educa.
Los pueblos primitivos carecían de maestros, de escuelas y de doctrinas pedagógicas, sin embargo, educaban al hombre, envolviéndolo y presionándolo con la total de las acciones y reacciones de su rudimentaria vida social. En ellos, aunque nadie tuviera idea del esfuerzo educativo que, espontáneamente, la sociedad realizaba en cada momento, la educación existía como hecho. En cualquiera de las sociedades civilizadas contemporáneas encontramos educadores, instituciones educativas y teorías pedagógicas; es decir, hallamos una acción planeada, consciente, sistemática. La importancia fundamental que la historia de la educación tiene para cualquier educador es que permite el conocimiento del pasado educativo de la humanidad.
El hecho educativo no lo presenta la historia como un hecho aislado, se estudia vinculándolo con las diversas orientaciones filosóficas, religiosas, sociales y políticas que sobre él han influido. Al verlo así, como un conjunto de circunstancias que lo han engendrado, permite apreciar en qué medida la educación ha sido un factor en la historia y en qué medida una cultura es fuerza determinante de una educación.
·         Los primeros sistemas de educación:
Los sistemas de educación más antiguos conocidos tenían dos características comunes, enseñaban religión y mantenían las tradiciones de los pueblos. En el antiguo Egipto, las escuelas del templo enseñaban no sólo religión, sino también los principios de la escritura, ciencias, matemáticas y arquitectura. De forma semejante, en la India la mayor parte de la educación estaba en las manos de los sacerdotes. La India fue la fuente del budismo, doctrina que se enseñaba en las instituciones a los escolares chinos, y que se extendió por los países del Lejano Oriente. La educación en la antigua China se centraba en la filosofía, la poesía y la religión, de acuerdo con las enseñanzas de Confucio, Lao-tse y otros filósofos. El sistema chino de un examen civil, iniciado en ese país hace más de 2.000 años, se ha mantenido hasta el presente siglo, pues, en teoría, permite la selección de los mejores estudiantes para los puestos importantes del gobierno.
Los métodos de entrenamiento físico que predominaron en Persia y fueron ensalzados por varios escritores griegos, llegaron a convertirse en el modelo de los sistemas de educación de la antigua Grecia, que valoraban tanto la gimnasia como las matemáticas y la música.
La Biblia y el Talmud son las fuentes básicas de la educación entre los judíos antiguos. Se les enseñaba a los judíos conocimientos profesionales específicos, natación y una lengua extranjera. En la actualidad la religión sienta las bases educativas en la casa, la sinagoga y la escuela. La Tora sigue siendo la base de la educación judía.
·         Tradiciones básicas del mundo occidental:
Los sistemas de educación en los países occidentales se basaban en la tradición religiosa de los judíos y del cristianismo. Una segunda tradición derivaba de la educación de la antigua Grecia, donde Sócrates, Platón, Aristóteles  fueron los pensadores que influyeron en su concepción educativa. El objetivo griego era preparar a los jóvenes intelectualmente para asumir posiciones de liderazgo en las tares del Estado y la sociedad. En los siglos posteriores, los conceptos griegos sirvieron para el desarrollo de las artes, la enseñanza de todas las ramas de la filosofía, el cultivo de la estética ideal y la promoción del entrenamiento gimnástico.
La educación romana, después de un período inicial en el que se siguieron las viejas tradiciones religiosas y culturales, se decantó por el uso de profesores griegos para la juventud, tanto en Roma como en Atenas.
La educación romana transmitió al mundo occidental el estudio de la lengua latina, la literatura clásica, la ingeniería, el derecho, la administración y la organización del gobierno. Muchas escuelas monásticas así como municipales y catedráticas se fundaron durante los primeros siglos de la influencia cristiana.
·         La edad media:
En el occidente europeo, durante el siglo IX ocurrieron dos hechos importantes en el ámbito educativo. Carlomagno, reconociendo el valor de la educación, trajo de York (Inglaterra) a clérigos y educadores para desarrollar una escuela en el palacio. El Rey Alfredo promovió instituciones educativas en Inglaterra que eran controladas por monasterios. Irlanda tuvo centros de aprendizajes desde que muchos monjes fueron enviados a enseñar a países del continente. Entre el siglo VII y el XI la presencia de los musulmanes en la península Ibérica hizo de Córdoba, un destacado centro para el estudio de la filosofía, la cultura clásica, las ciencias y las matemáticas.
Persia y Arabia desde el siglo VI al IX tuvieron instituciones de investigación y para el estudio de las ciencias y el lenguaje. Durante la edad media las ideas del escolasticismo se impusieron en el ámbito educativo de Europa occidental. El escolasticismo utilizaba la lógica para reconciliar la teología cristiana con los conceptos filosóficos de Aristóteles.
Para este tiempo se abrieron varias universidades en Italia, España y otros países, con estudiantes que viajaban libremente de una institución a otra. Las universidades del norte como las de París, Oxford y Cambridge, eran administradas por los profesores: mientras que las del sur, como la de Italia y Alcalá de España, lo eran por los estudiantes. La educación medieval también desarrollo la forma de aprendizaje a través del trabajo o servicio propio. Sin embargo, la educación era un privilegio de las clases superiores y la mayor parte de los miembros de las clases bajas no tenían acceso a la misma.
En el desarrollo de la educación superior durante la edad media los musulmanes y los judíos desempeñaron un papel crucial, pues no sólo promovieron la educación dentro de sus propias comunidades, sino que intervinieron también como intermediarios del pensamiento y la ciencia de la antigua Grecia a los estudiosos europeos.
·         Humanismo y renacimiento 
El renacimiento fue un periodo en el que el estudio de las matemáticas y los clásicos llegó a extenderse, como consecuencia del interés por la cultura clásica griega y romana que aumentó con el descubrimiento de manuscritos guardados en los monasterios. Muchos profesores de la lengua y literatura griega emigraron desde Constantinopla en Italia.
El espíritu de la educación durante el Renacimiento está muy bien ejemplificado en las escuelas establecidas en Mantua (1.925), donde se introdujeron temas como las ciencias, la historia, la geografía, la música y la formación física. El éxito de estas iniciativas influyó en el trabajo de otros educadores y sirvió como modelo para los educadores durante más de 400 años.
Durante este período se dio una gran importancia a la cultura clásica griega y romana enseñada en las escuelas de gramática latina, que, originadas en la Edad Media, llegaron a ser el modelo de la enseñanza secundaria en Europa hasta el inicio del siglo XX. De esta época datan las primeras universidades americanas fundadas en Santo Domingo (1.538), en México y Lima (1.551).













·         La influencia del protestantismo:
Las iglesias protestantes surgidas de la Reforma promovida por Martín Lucero en el inicio del siglo XVI establecieron escuelas en las que se enseñaba a leer, escribir, nociones básicas de aritmética, el catecismo en un grado elemental y cultura clásica, hebreo, matemáticas y ciencias, en lo que podríamos denominar enseñanza secundaria.
La moderna práctica del control de la educación por parte del gobierno fue diseñada por Lucero, Calvino y otros líderes religiosos y educadores de la Reforma.
·         La influencia de la iglesia católica:
Los católicos siguieron las ideas educativas del renacimiento en las escuelas que ya dirigían o que promocionaron como respuesta a la creciente influencia del protestantismo, dentro del espíritu de la Contrarreforma.
Los jesuitas, como se conoce a los miembros de la congregación, promovieron un sistema de escuelas que ha tenido un papel preponderante en el desarrollo de la educación católica en muchos países desde el siglo XVI.
·         Desarrollo de la ciencia en el siglo XVII:
El siglo XVII fue un período de rápido progreso de muchas ciencias y de creación de instituciones que apoyaban el desarrollo del conocimiento científico. La creación de estas y otras organizaciones facilitó el intercambio de ideas y de información científica y cultural entre los estudiosos de los diferentes países de Europa. Nuevos temas científicos se incorporaron en los estudios de las universidades y de las escuelas secundarias.
Tal vez, el más destacado educador del siglo XVII fuera Jan Komensky, obispo protestante de Moravia, más conocido por el nombre latino de Comedio. Su labor en el campo de la educación motivó que recibiera invitaciones para enseñar por toda Europa. Su objetivo educativo podría resumirse en "enseñar a través de todas las cosas a todos los hombres", postura que se conoce como pansofía.
·         El siglo XVIII:

Durante el siglo XVIII se estableció el sistema escolar en Prusia; en Rusia empezó la educación formal. Durante el mismo período se introdujo el método monito rial de enseñanza, por el que cientos de personas podían aprender con un profesor y la ayuda de alumnos monitores o asistentes. Los dos planes abrieron la posibilidad de la educación de masas.
El teórico educativo más relevante del siglo XVIII fue Jean-Jaques Rousseau. Su influencia fue considerable tanto en Europa como en otros continentes. Entre sus propuestas concretas estaba la de enseñar a leer a una edad posterior y el estudio de la naturaleza y de la sociedad por observación directa. Sus propuestas radicales sólo eran aplicables a los niños, las niñas debían recibir una educación convencional.
·         El siglo XIX y la aparición de los sistemas nacionales de escolarización:






El siglo XIX fue el período en que los sistemas nacionales de escolarización se organizaron en el Reino Unido, en Francia, en Alemania, en Italia, España y otros países europeos. Las nuevas naciones independientes de América Latina, especialmente Argentina y Uruguay, miraron a Europa y a Estados Unidos buscando modelos para sus escuelas. Japón que había abandonado su tradicional aislamiento e intentaba occidentalizar sus instituciones, tomo las experiencias de varios países europeos y de Estados Unidos como modelo para el establecimiento del sistema escolar y universitario moderno.
El más influyente seguidor de Rousseau fue el educador suizo Johann Pestalozzi, cuyas ideas y prácticas ejercieron gran influencia en las escuelas de todo el continente. Su principal objetivo era adaptar el método de enseñanza al desarrollo natural del niño. Para lograr este propósito consideraba el desarrollo armonioso de todas las facultades del educando (cabeza, corazón y manos).
·         El siglo XX: la educación centrada en la infancia:
A comienzos del siglo XX la actividad educativa se vio muy influenciada por los escritos de la feminista y educadora sueca Ellen Key. Su libro El siglo de los niños (1.900) fue traducido a varias lenguas e inspiró a los educadores progresistas en muchos países. La educación progresista era un sistema de enseñanza basado en las necesidades y en las potencialidades del niño más que en las necesidades de la sociedad o en los preceptos de la religión.
Estados Unidos ejerció una gran influencia en los sistemas educativos de los países de América Latina. El siglo XX ha estado marcado por la expansión de los sistemas educativos de las naciones industrializadas de Asia y África. LA educación básica obligatoria es hoy prácticamente universal, pero la realidad indica que un amplio número de niños (quizá el 50% de los que están en edad escolar en todo el mundo) no acuden a la escuela.
1.       La pedagogía como movimiento histórico, nace en la segunda mitad del siglo XIX. Reconoce serios antecedentes hasta el siglo XVIII, pero se afirma y cobra fuerza en el siglo XX, particularmente después de la primera Guerra Mundial (1.914 – 1.918). Sin embargo, la pedagogía general, combinada con la historia, tiene entre sus misiones la de intentar un esquema que haga las veces de brújula para orientar a los educadores en el laberinto de los sistemas y técnicas pedagógicas que surcan nuestra época.
El pensamiento pedagógico puede decirse que comenzó su desarrollo desde los propios albores de la humanidad. El sí mismo no es más que una consecuencia de su devenir histórico, en correspondencia con la necesidad del ser humano de trasmitir con eficiencia y eficacia a sus congéneres las experiencias adquiridas y la información obtenida en su enfrentamiento cotidiano con su medio natural y social.







Las ideas pedagógicas abogan en ese momento crucial de la historia del ser humano como ente social por la separación en lo que respecta a la formación intelectual y el desarrollo de las habilidades y las capacidades que habrían de lograrse en aquellos hombres en que sus tareas principales no fueran las de pensar, sino las requeridas para el esfuerzo físico productivo, tales ideas pedagógicas debían insistir lo suficiente para lograra en la práctica que la mayoría o la totalidad de la "gran masa laboriosa" aceptara esa condición de desigualdad. Con estas concepciones es que surgen las denominadas escuelas para la enseñanza de los conocimientos que se poseían hasta ese momento para el uso exclusivo de las clases sociales selectas, asignándoseles a las clases explotadas, como única salida de sobre vivencia, el papel protagónico de la realización del trabajo físico.
Tales concepciones e ideas pedagógicas, conjuntamente con las cualidades que deben poseer tanto el alumno como el maestro, aparecen en manuscritos muy antiguos de China, la India y Egipto.
El desarrollo del pensamiento pedagógico tiene lugar en Grecia y Roma con figuras tan sobresalientes como Demócrito, Quintiliano, Sócrates, Aristóteles y Platón. Este último aparece en la historia como el pensador que llego a poseer una verdadera filosofía de la educación. El pensamiento pedagógico emerge con un contenido y una estructura que le permite alcanzar un cuerpo teórico verdadero. En el renacimiento la pedagogía figura ya como una ciencia independiente.
Entre 1.548 y 1.762 surge y se desarrolla la Pedagogía Eclesiástica, principalmente la de los Jesuitas, fundada por Ignacio de Loyola y que más tarde, en 1.832, sus esencialidades son retomadas para llegar a convertirse en el antecedente de mayor influencia en la pedagogía tradicional.
La pedagogía eclesiástica tiene como centro la disciplina, de manera férrea e indiscutible, que persigue, en última instancia, afianzar cada vez más el poder del Papa, en un intento de fortalecer la Iglesia ya amenazada por la Reforma Protestante.
Se puede decir que la pedagogía tradicional, como práctica pedagógica ya ampliamente extendida alcanza su mayor grado de esplendor, convirtiéndose entonces en la primera institución social del estado nacionalista que le concede a la escuela el valor insustituible de ser la primera institución social, responsabilizada con la educación de todas las capas sociales.
Es a partir de este momento en que surge la concepción de la escuela como la institución básica, primaria e insustituible, que educa al hombre para la lucha consciente por alcanzar los objetivos que persigue el Estado, lo que determina que la Pedagogía Tradicional adquiera un verdadero e importante carácter de Tendencia Pedagógica, en cuyo modelo estructural los objetivos se presentan de manera tan solo descriptiva y declarativa más dirigidos a la tarea que el profesor debe realizar que a las acciones que el alumno debe ejecutar sin establecimiento o especificación de las habilidades que se deben desarrollar en los educandos, otorgándoles a éstos últimos el papel de entes pasivos en el proceso de enseñanza al cual se le exige la memorización de la información a él transmitida, llevándolo a reflejar la realidad objetiva como algo de quienes aprenden.
La Tendencia Pedagógica Tradicional no profundiza en el conocimiento de los mecanismos mediante los cuales se desarrolla el proceso de aprendizaje. Ella modela los conocimientos y habilidades que se habrán de alcanzar en el estudiante, por lo que su pensamiento teórico nunca alcanza un completo desarrollo. La información la recibe el alumno en forma de discurso y la carga de trabajo práctico es mínima sin control del desarrollo de los procesos que subyacen en la adquisición del conocimiento, cualquiera que sea la naturaleza de éste, lo que determina que ese comportamiento tan importante de la medición del aprendizaje que es la evaluación esté dirigido a poner en evidencia el resultado alcanzado mediante ejercicios evaluativos meramente reproductivos, que no enfatizan, o lo hacen a menor escala, el análisis y el razonamiento.
La Tendencia pedagógica Tradicional tiene, desde el punto de vista curricular un carácter racionalista académico en el cual se plantea que el objetivo esencial de la capacitación del hombre es que el mismo adquiera los instrumentos necesarios que le permitan tan solo intervenir en la en la tradición cultural de la sociedad; no obstante, esta tendencia se mantiene bastante generalizada en la actualidad con la incorporación de algunos avances e influencias del modelo psicológico del conductismo que surge y se desarrolla en el siglo XX.
Esta teoría resulta ineficiente y deficiente en el plano teórico, por cuanto ve a éste como un simple receptor de información, sin preocuparse de forma profunda y esencial de los procesos que intervienen en las asimilaciones del conocimiento.
La preocupación por lo educativo constituye, justamente, una de las características de la pedagogía de hoy: no siempre adopta una forma sistemática, ni se integra en una rígida concepción científica, sino que aparece junto a otras reflexiones en el sentido estricto del término.
HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA:
RELACIÓN ENTRE LA HISTORIA DE LA PEDAGOGÍA Y LA EDUCACIÓN:
Entre las principales relaciones podemos señalar:
·         La pedagogía contemporánea cuenta entre sus aportes fundamentales la ampliación del concepto de la educación. A lo largo de la historia de cada una de éstas, se puede ver que van tomadas de la mano; es decir, la educación ha cobrado una proyección social importante junto al desarrollo de la pedagogía.
·         Mientras más se amplía el concepto educativo, la pedagogía por su lado alcanza un dominio propio. Mientras que la educación va mejorando y superándose a lo lago de la historia con la realidad social y cultural que la condiciona, la pedagogía avanza de igual manera.
·         Ambas, tanto la pedagogía como la educación, son guiadas de una manera u otra por la realidad social de un momento determinado. Se puede ver las variantes que sufrieron cada una de éstas a través de la historia en diversos momentos, dependiendo de la realidad que se estaba viviendo en ese momento.
·         Se puede considerar que la pedagogía es la reflexión sobre la práctica de la educación, y que la educación es la acción ejercida sobre los educandos, bien sea por los padres o por los maestros. Aunque en definición no son lo mismo, se puede decir que van relacionadas, de tal manera que una reflexiona (pedagogía) la acción que debe ejercer la otra (educación).
·         La pedagogía es la teoría que permite llevar a cabo un acto, en este caso es el acto de la educación.
·         Tanto la educación como la pedagogía no son hechos aislados, están ligadas a un mismo sistema, cuyas partes concurren a un mismo fin, conformando de esta manera un complejo sistema educativo.
·         La delimitación de los diversos conceptos de: educación, pedagogía, didáctica, enseñanza y aprendizaje. La investigación que permita avanzar en el surgimiento y devenir de estos conceptos es histórica, y deberá recurrir a las fuentes primarias producidas a lo largo de las actualmente denominadas Historia de la Educación e Historia de la Pedagogía.
·         Hoy en día se puede decir que la Pedagogía está al mando como disciplina omnicomprensiva y reflexiva de todo lo que ocurre en la educación.